Unámonos en un Pensamiento Positivo

Unámonos en un Pensamiento Positivo

Siempre he sido, soy y seré una persona optimista respecto al futuro de la humanidad. Reconozco y valoro los grandes cambios positivos de nuestra civilización a pesar del egoísmo de algunos que ostentan el poder, el fanatismo de otros y la ignorancia de una gruesa masa que, por fortuna, cada vez es menor.

Sin embargo, a pesar de que la evolución social es un proceso continuo a gran escala, de vez en cuando nos enfrentamos a lo que la Teoría Espiritual describe como “Anomalías Evolutivas”. Una anomalía evolutiva es un periodo de tiempo corto en la larga escala de tiempo evolutivo de una civilización. Es un evento durante el cual se presentan situaciones muy convulsivas que parecen frenar el progreso social y espiritual. Como consecuencia, puede producirse un freno temporal de este avance que incluso puede arrastrarnos como civilización a un retroceso temporal.

Vuelvo y repito, no hay que ser pesimistas, pero si no deseamos que un evento de estos se presente, entonces debemos tomar control del progreso de nuestra civilización y estar atentos a los eventos que pueden desencadenar una Anomalía Evolutiva.

Mi percepción, muy personal por cierto, es que el mundo está pasando por una etapa de cambios que inevitablemente ha tocado los intereses no solo de los grupos de espíritus egoístas dominantes que están encarnados, sino también de las grandes agrupaciones espirituales que los patrocinan. Son cambios en los que la libertad, como atributo de los espíritus se libera del yugo de miedo y egoísmo que la mantuvo cautiva y las masas más educadas y conscientes del estado social de sus comunidades locales, se alzan y rebelan contra el statu quo.

En su intento por frenar la ola de cambios y avances sociales el statu quo material y espiritual está tratando de crear caos a través de exacerbar las diferencias religiosas a nivel mundial aunadas a unos cada vez más evidentes choques de clases sociales. Las posiciones extremas parecen ganar terreno y la polarización ideológica de los pueblos ahonda la crisis. Conscientes de ello debemos hacer algo y lo primero en lo que debemos trabajar es en mejorar el enrarecido ambiente espiritual que se siente por estos días.

Este es un llamado a todos los seres de cualquier país, raza, estrato socioeconómico, religión o sin religión para que nos unamos en propósito. Mi propuesta básicamente es que todos dediquemos al menos un momento diario al pensamiento positivo. Ya sea que lo hagan solos o en compañía de sus hijos, esposos o esposas, amigos o hermanos. Yo escogí los minutos antes de que mis hijos se duerman. Primero trato de concientizarlos de la importancia de crear una sociedad más justa basada en los principios inobjetables de Amor, Inteligencia y Libertad, y luego de cómo la búsqueda de estos objetivos está causando guerras y calamidades en muchos países del mundo.

Luego, sin necesidad de darle a esto una connotación religiosa, nos tomamos de las manos, cerramos los ojos y nos elevamos espiritualmente unidos por el propósito positivo de ayudar al mundo a cambiar. De solidarizarnos con los que sufren, de erradicar cualquier pensamiento de odio o desprecio por el que piensa distinto. Es como si tratáramos de que nuestro honesto deseo de construir un mundo mejor y más justo para todos, se expandiera espiritualmente como una onda positiva.

Este simple acto no solo tiene un valor educativo para los más pequeños, sino que en términos espirituales ayuda enormemente a modificar ese ambiente enrarecido por la presencia de los espíritus muy atrasados y radicales que están detrás del statu quo.

No necesitas empuñar un fusil para matar al que hace el mal, también podrías ayudarlo a cambiar y rescatarlo de su propio error. Todos somos responsables del futuro de nuestra civilización y entre todos construimos el camino que después deberemos andar.

Eduardo Sanz

Author: ISRSP

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