¿Qué es Dios?¿Dios ha tenido que pasar por reencarnaciones y todo para evolucionar?

Hablar de Dios o El Creador como preferimos llamarlo, es tal vez una de las tareas y retos más difíciles del estudio del fenómeno espiritual. Esencialmente porque para hablar de Él necesitamos primero comprenderlo con cierta precisión y para comprenderlo necesitamos de todo nuestro potencial inteligente, algo de lo cual aun estamos muy alejados en esta etapa de nuestra evolución.

Sin embargo podemos tener alguna idea general de El Creador: Es inteligencia infinitita, amor infinito, libertad infinita. Es la fuerza creadora. No es un ser como el espíritu sino la causa que les dio existencia. Dios es luz, es verdad, es existencia. Es la fuente origen y destino de todos los espíritus. Es único y es eterno.

El Creador no tuvo origen, siempre ha existido. Partamos de la base de que el tiempo solo existe en la dimensión material, es una propiedad más de la materia. Pero a nivel espiritual el tiempo no existe. Podremos marcar eras, pero no medir el tiempo de forma similar a como se mide y concibe físicamente.

Puedes imaginar al creador como una luz, una luz brillante que llena el horizonte, una luz que irradia con su brillo llenando a las almas de paz y sosiego; una luz vivificante que te eleva, que te da esperanzas, que te abraza y te llena de amor, el amor infinito del padre-madre.

Puedes creer o no en el. Eres libre de hacerlo. En la esencia de los atributos que nos da existencia reside la semilla de su presencia, y si de esa semilla te nace la convicción de su existencia entonces acógela como un regalo invaluable. Pero entiende que la creencia en El Creador no se puede imponer. Se puede enseñar a la espera de que esto ayude a otros a encontrar su propia convicción, pero jamás imponerla.

Se puede evolucionar sin creer en El, si encuadramos nuestros actos dentro de los valores éticos y morales que nos indica la conciencia; con ello lograremos avanzar lo suficiente para que eventualmente nuestra inteligencia encuentre los argumentos y evidencias necesarias para creer.

Pero recuerda que la evolución en cualquier dimensión implica un aumento constante en la armonía del espíritu, es decir, un aumento constante en la concepción de los tres atributos que nos dan existencia: amor, inteligencia y libertad. El balance entre ellos debe ser perfecto o nos desviaremos del camino. Mucho amor a los demás, mucha educación y conocimiento que alimente la inteligencia y siempre respetando la libertad de los demás como un derecho inviolable. Al final de ese camino es muy probable que ya no necesites pruebas de su existencia, porque tal vez, ya estarás frente a El mismo.

Fraternalmente

Eduardo Sanz

Author: ISRSP

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