Preguntas Frecuentes

Qué es el Espíritu?

El espíritu o alma (para efectos de la ciencia espiritual son lo mismo), es la unidad inteligente creada por Dios. Es el yo que habita en todo ser vivo. El espíritu es cada uno de nosotros. No somos un cuerpo dotado de espíritu sino un espíritu habitando un cuerpo.

El espíritu fue creado en una oportunidad por la Inteligencia Infinita o Dios, pero su existencia ya no tendrá fin. Su naturaleza vibracional es espiritual, por lo tanto no puede penetrar en la realidad física ni actuar directamente sobre ella pues la materia constituye una realidad vibracional mucho más baja que la espiritual.

Para hacer una comparación fácil el cuerpo es como un vehículo y el espíritu su conductor. Mientras el espíritu habite ese cuerpo el cuerpo “tendrá” consciencia de sí mismo, podrá actuar, razonar, pensar, decidir inteligentemente y actuar. Si el espíritu lo abandona definitivamente, entonces ese cuerpo perderá su condición consciente, no razonara ni actuara ni pensara ni decidirá. Será tan solo un vehículo vació de toda expresión y accionar inteligente.

Puede aun mantenerse vivo con ayuda de maquinas pero si el espíritu se retiró de forma definitiva, o sea desencarno, entonces ese cuerpo jamás volverá a recuperar ese estado de conciencia que era propio del espíritu que lo habitaba.

¿De que esta hecho el espíritu?

El espíritu esta hecho de fluido espiritual y atributos. El fluido es un componente inerte sin propiedades que llena todos los espacios dimensiones, mientras que los atributos del espíritu son la esencia de Dios la cual contiene 3 atributos que son Amor, Inteligencia y Libertad. Cada atributo es independiente pero están relacionados en el espíritu de tal forma que en conjunto crean un estado de armonía y le dan la cualidad de la consciencia de ser y existir.

Si la relación de esos atributos es perfecta entonces el espíritu vibra de forma muy elevada o armónica, pero si la relación de esos atributos se ve alterada entonces el espíritu vibra de forma más baja o desarmónica. En resumen, el espíritu esta hecho de: fluido espiritual y atributos, que son: Amor. Inteligencia. Libertad.

¿Qué es una dimensión?

Una dimensión o más exactamente una Dimensión Vibracional es una realidad de existencia, es decir, la realidad en la cual transcurren los eventos que afectan a los entes que la habitan. Las dimensiones son realidades de existencia definidas por rangos vibracionales, es decir, existen dentro de un valor vibracional mínimo y máximo y por fuera de ellos se pasa a existir a otra dimensión.

No es fácil definir las dimensiones, pero podemos hacer un ejercicio para tratar de comprenderlas: Primero que todo aclaremos que todas las dimensiones que hay existen en un mismo “lugar” o “espacio”. Imaginemos un espacio sin límites, infinito en extensión y único.

Ahora imaginemos que en ese mismo lugar existen todas las dimensiones que conocemos: la dimensión primaria (también conocida como eternidad), la dimensión espiritual y la dimensión material. Estas 3 dimensiones existen en ese mismo lugar pero cada una en un rango vibracional distinto: La dimensión primaria existe en ese espacio pero en un rango vibracional sumamente elevado. La dimensión espiritual también existe en ese espacio pero en un rango vibracional más bajo que la dimensión primaria. Y finalmente la dimensión material también existe en ese mismo espacio pero en el rango vibracional más bajo de todos.

En cada una de estas dimensiones existen elementos propios que las habitan. Así por ejemplo: En la dimensión primaria existe Dios y los espíritus que aun mantienen su estado de perfecta armonía. En la dimensión espiritual existen todos los espíritus y partículas con estado de armonía alterado. Y en la dimensión material existen las Partículas Espirituales con el estado vibracional más bajo de todos llamadas Partículas Materiales Fundamentales.

Todos estos elementos existen en sus respectivas dimensiones y todos aparentemente “ocupan el mismo lugar”, pero como vibran de forma distinta, entonces cada grupo de ellos existe en una realidad o dimensión vibracional diferente. Esto significa que todas las dimensiones son infinitas en extensión, aunque solo existe un espacio o lugar infinito.

Finalmente resta decir que de acuerdo a este concepto el universo en que vivimos es solo una “burbuja” de espacio-tiempo que se expande dentro del espacio o lugar infinito de la dimensión material y en ese orden de ideas es posible que en ese mismo espacio o lugar infinito de la dimensión material existan otros universo ya formados o que se están formando y expandiéndose en el.

¿Que es la conciencia?

La conciencia es la referencia exacta que poseen los espíritus para determinar cuando sus acciones y decisiones están en armonía con sus principios de creación o no. Esos  referentes son sus atributos de creación: Amor, Inteligencia y Libertad y es debido a ello que los espíritus son responsables por sus acciones. La conciencia no juzga la naturaleza o calidad de acciones especificas sino sobre la mayor o menor armonía que estas puedan generar. Veamos un ejemplo.

Para una cultura lo correcto con base en su conciencia puede ser la poligamia si dentro de esa cultura esa práctica es aceptada por la mayoría y considerada su forma natural de existencia; entonces su práctica produce en la mayoría un estado de armonía.

Simultáneamente para otra cultura la monogamia, y no la poligamia, puede ser lo correcto de acuerdo a su conciencia, pues es la conducta aceptada por la mayoría y dentro de la cual sus miembros alcanzan la máxima armonía. Sin embargo ¿Cómo puede decidir la conciencia cundo ambas culturas se encuentran? De nuevo, la conciencia seguirá orientando con base en el mismo principio “LO CORRECTO ES LO QUE GENERA LA MAXIMA ARMONIA POSIBLE Y LA MINIMA DESARMONIA POSIBLE”. Y esa decisión esencialmente implica inicialmente que la conciencia promueva en los seres una conducta de tolerancia y respeto hacia las decisiones y costumbres de los otros como la conducta más adecuada, pues garantiza el máximo de armonía de cada grupo, al tiempo que promueve la máxima armonía entre ellos.

En conclusión, los dictados de la conciencia no se basan en una lista perfecta de las cosas buenas y las cosas malas sino en las consecuencias que esas decisiones pueden generar y como pueden afectar a los seres.

¿Qué es el Pericuerpo?

El pericuerpo es una envoltura fluídica que rodea el cuerpo y sobresale unos 5 cm de el cuerpo, de acuerdo con la descripción mediumnímica. El pericuerpo está hecho enteramente de fluido espiritual y es el resultado de la modificación vibracional del fluido espiritual que rodea el cuerpo por efecto de la suma de vibraciones de todos los componentes espirituales encarnados en ese cuerpo, así que vibracionalmente constituye una estructura única.

Hay que recordar que el cuerpo no está hecho solamente de células y tejidos, el cuerpo también esta compuesto por una enorme cantidad de Partículas Espirituales (PEs) encarnadas en sus distintas estructuras y subestructuras, desde células hasta moléculas y átomos. Esas PEs por su naturaleza vibracional no existen en la dimensión material sino en la dimensión espiritual, así que el pericuerpo que se forma por efecto de sus vibraciones tampoco es una estructura material sino espiritual.

El pericuerpo puede considerarse una estructura de protección espiritual de los componentes espirituales encarnados en el cuerpo incluido el espíritu dirigente, los cuales quedan incluidos dentro de esta particular envoltura vibracional que no puede ser atravesada por ningún otro elemento espiritual ajeno al cuerpo. El pericuerpo se forma desde el mismo momento en que se empieza a formar el cuerpo, crece con él y se modifica con él.  Así, un átomo posee su propio pericuerpo resultado de la suma de vibraciones de las PEs encarnadas en sus estructuras subatómicas y cuando varios átomos se integran para formar una estructura molecular, entonces la molécula también adquiere un pericuerpo que es el resultado de la suma de vibraciones de los átomos que la componen. Y puesto que una célula es en realidad una estructura compleja hecha de la integración funcional de moléculas y macromoléculas, entonces la célula también poseen un pericuerpo que es el resultado de la suma de vibraciones de las PEs encarnadas en sus moléculas y macromoléculas, etc.

En ese orden de ideas, cuando el óvulo y esperma se fusionan para crear el embrión humano, por ejemplo, la suma de todos los componentes aportados por ambos gametos crean un ambiente vibracional particular para ese embrión que determina las características del pericuerpo que se formara en ese momento alrededor del naciente embrión. De ahí en adelante el embrión crece por división mitótica la cual da origen a nuevas células cada una de las cuales genera un pericuerpo celular propio de su composición espiritual interna. Así el pericuerpo del embrión será el resultado de la suma de los pericuerpos de las células individuales que lo componen y cambiara en la misma forma que cambian esas células. Si una nueva célula se forma, el pericuerpo gana un nuevo componente y así mismo si una célula muere el pericuerpo pierde ese componente.

El pericuerpo como tal no se puede separar del cuerpo ni modificar a voluntad porque es consecuencia de los componentes espirituales del cuerpo. Por esta misma razón tampoco puede ser arrastrado por el espíritu cuando desencarna. El espíritu, sin embargo, si conserva en su memoria espiritual los detalles de aquellas etapas de su vida que han sido más determinantes para su estado espiritual, mismos que son transmitidos por sus vibraciones permanentes y captados por la mente de los médiums para hacerse una imagen mental de la forma física que tuvo este ser durante su última encarnación.

¿Qué es la Partícula Espiritual (PE)?

La Partícula Espiritual o PE es el nombre con que se designa una nueva categoría de Elementos Espirituales que, al igual que el espíritu humano, son portadores de atributos y un nivel de conciencia proporcional a su tamaño respecto al tamaño de un espíritu. Las PEs constituyen el alma de los animales y plantas, incluidos los animales unicelulares y por consiguiente de todas las células del cuerpo. Su origen no tiene explicación en la teoría espiritista, pero si en el modelo teórico propuesto por la institución Escuela Científica Basilio.

Según esta escuela de estudio y práctica basada en la mediumnidad, las PEs constituyen el resultado del fraccionamiento de espíritus unidad (como el de los humanos) que en estado de gran desarmonía se enfrentan con el fin de imponer sus ideas o defender su causa. Como resultado los espíritus involucrados experimentan un fraccionamiento, como sucedería si chocáramos en el aire un par de botellas de vidrio.

Cada pedazo resultante retiene de forma proporcional a su tamaño una fracción de los atributos de creación del espíritu (Amor, Inteligencia y Libertad) cuyo nivel de integración le proporciona un estado de conciencia también proporcional a su tamaño y nivel de armonía. Según esta escuela, de nuevo, la intención que llevo a estos espíritus a la confrontación que los fracciona sumado al acto mismo del fraccionamiento, las lleva a un estado de desarmonía muy profundo. De acuerdo con la Teoría Espiritual, muchas de estas PEs decaen tanto en su armonía que incluso dejan de vibrar en la dimensión espiritual y pasan a vibrar a una dimensión vibracionalmente más baja que la espiritual, la dimensión material. Estas serian las Partículas Materiales Fundamentales, como los quarks, neutrinos, portadores de fuerza, etc.

Muchas de estas PEs aun lograrían permanecer en la dimensión espiritual, pero dada su relación con las PEs que hacen la materia, surgiría entre ellas una necesidad de relacionarse estrechamente lo que daría origen al fenómeno de la encarnación. Por eso la TE sostiene que la encarnación es un fenómeno natural que depende de leyes de afinidad.

De acuerdo con la escuela ECB, las PEs están sujetas a la ley de la evolución, según la cual pueden aumentar paulatinamente su armonía, lo cual logran constituyendo el alma de plantas y animales, lo que explicaría porque todos los animales (excepto el humano) poseen un nivel de conciencia tan reducida. Y una vez todas las PEs pertenecientes a un mismo espíritu han alcanzado su estado de máxima armonía, se volverían a fusionar para reconstituir la unidad que un día fueron.

Este modelo que plantea una relación lógica para explicar el origen del alma de plantas y animales y su profunda diferencia con el alma humana, se enfrenta con una fuerte oposición de las corrientes kardecianas del espiritismo que basadas en las afirmaciones de espíritus a Kardec durante su trabajo inicial, afirmaban que el espíritu era indivisible, si bien tampoco podían explicar el origen del alma de los animales. Solo el tiempo y mas investigación mediumnímica podrá darlos total claridad en este aspecto, sin embargo, los autores de la TE hemos considerado que el modelo de fraccionamiento de espíritus desarmónicos, constituye un modelo que permite explicar una buena parte del mundo tal y como es y permite edificar una teoría más lógica y coherente.

¿Qué son los sueños? ¿Tienen algún significado real?

Los sueños son una invención de la mente. Constituyen la forma como la mente interpreta las sensaciones físicas y espirituales de lo que sucede en el cuerpo y en torno al espíritu durante las horas de descanso. En estado consciente, es decir cuando el ser esta despierto y alerta, el espíritu y la mente se encuentran ubicados en forma aparente sobre los lóbulos frontales del cerebro. Durante ese período la mente canaliza para el espíritu toda la información proveniente del mundo material y que es percibida por su cuerpo con ayuda de los sentidos físicos, la cual interpreta con base en su archivo de recuerdos y experiencias.

No hay que olvidar que el espíritu es una entidad de naturaleza espiritual que aunque encarnado aun habita la dimensión espiritual,  por tal motivo su accionar físico sucede a través del cuerpo. La mente recibe información del cuerpo, le da sentido  y al mismo tiempo la transfiere al espíritu en su propio lenguaje de vibraciones espirituales.

Durante las horas de descanso, cuando el cuerpo duerme, espíritu y mente se separan de su ubicación aparente sobre los lóbulos frontales del cerebro manteniéndose conectados al cerebro a través del denominado vínculo o cordón fluídico. Durante ese periodo el espíritu posee cierta libertad para desplazarse por la dimensión espiritual mientras la mente se ubica en una posición equidistante entre el espíritu y su cerebro. Sin embargo, por regla general cuando el espíritu no está despierto en el cuerpo, entonces es sumergido por la mente en un estado de inconsciencia que le impide reconocerse claramente y reconocer su estado. Es el clásico estado de confusión que caracteriza el sueño.

Durante este periodo el espíritu puede vivir una serie de situaciones distintas propias de su naturaleza espiritual que no quedan plasmadas claramente como recuerdos en la mente, debido al estado de confusión en que se encuentra. Sin embargo, muchas de las situaciones vividas por el espíritu pueden generarle una fuerte reacción, misma que se manifiesta en forma de vibraciones que por su intensidad impresionan la mente, la cual las procesa y, como es su función, trata de darles un sentido dentro del contexto material de acuerdo a su archivo de conocimientos. No contando en ese momento con la guía de un espíritu plenamente consciente, la mente registra la forma vaga y confusa con la que el espíritu vive esas experiencias. Como la mente no es una inteligencia completa sino una compleja asociación de inteligencias fragmentadas (recordemos que la mente está hecha de la integración funcional de partículas espirituales), entonces la mente crea una interpretación libre de esas vibraciones tratando de darles algún sentido a través de ensamblar imágenes de su archivo de recuerdos. En los sueños no son realmente las imágenes las que cuentan fielmente el evento que vive el espíritu, sino que lo son las sensaciones asociadas.

Podríamos decir que los sueños no son una película que visualmente refleje de forma precisa lo que vive el espíritu, sino una “película” que refleje fielmente las sensaciones que éste percibe. Así por ejemplo, si el espíritu está pasando por una situación de gran angustia, la mente buscara entre sus recuerdos aquellos que más se aproximen a esa sensación. Entonces tomara imágenes reales o imaginadas de su archivo de memorias donde la persona está por ejemplo al borde de un acantilado y con riesgo de caerse. De nuevo, eso no significa que el espíritu está al borde de caer a alguna especie de abismo espiritual, sino que el espíritu está pasando por una situación que le produce un nivel similar de miedo o angustia.

Otras veces durante el sueño la mente puede recibir información del cerebro acerca de un sonido intenso, un calor intenso o cualquier otra situación captada por los sentidos que inmediatamente procede a procesar libremente (de nuevo en ese momento no cuenta con la supervisión del espíritu) para tratar de darle sentido a esa información. Si el sonido es de un vehículo frenando aparatosamente por ejemplo, algo que usualmente el espíritu en estado alerta asocia con peligro inminente, la mente tomará imágenes que no importa su contenido visual reflejen en sus sensaciones el mismo nivel de angustia y ansiedad producido por aquel sonido.

Muchas veces durante el día anterior la persona ha vivido situaciones propias o ajenas que igualmente encierran una gran angustia, y que durante el sueño son evocadas. Esto sucede no porque el espíritu este viviendo las mismas situaciones, sino porque debido a su gran carga emocional la mente las considera más apropiadas para tratar de interpretar las vibraciones físicas o espirituales que percibe durante este periodo. Por eso los sueños no pueden ser interpretados en forma real a menos que se considere solamente con respecto a su carga emocional, no visual. En conclusión, los sueños constituyen una historia de sensaciones reales armadas con retazos de recuerdos donde las imágenes son solo pasajeros secundarios.

¿Quién dice la verdad la ciencia espiritual o la ciencia material?

La verdad no es propiedad de nadie. La verdad no es algo inmutable que se posea sino algo que se aprende, que se adquiere a través de la experiencia y que va cambiando y se perfecciona en la medida que cambia nuestra capacidad de comprender la realidad en que vivimos.

En ese orden de ideas toda rama de la ciencia se convierte en una herramienta valiosa en el proceso de búsqueda de la verdad objetiva y cada una aporta desde su perspectiva particular los elementos que nos ayudaran a comprenderla mejor. Es importante considerar que la ciencia “formal” busca la verdad de los hechos relativos a la existencia en la dimensión material, pero no por ello puede circunscribirse estrictamente a los fenómenos materiales. Simplemente se circunscribe a los hechos materiales por que estos son accesibles a varios observadores, accesibilidad que ha estado circunscrita a lo captado por los sentidos físicos o los aparatos que usamos para extenderlos. Pero una vez la mediumnidad sea considerada dentro de esa forma de percepción, entonces los fenómenos espirituales pasaran a ser también parte de la ciencia formal desapareciendo esa inoportuna división de ciencias materiales y ciencias espirituales.

¿Existe la resurrección de los muertos para la vida eterna?

La encarnación es un fenómeno tan absorbente que los espíritus encarnados llegan a creer que esta vida material es su verdadera y ultima forma de existencia. Muchos espíritus encarnados, sin embargo, perciben a través de su inteligencia que existe un principio de existencia infinita que los cobija, pero en su incapacidad para reconocer su naturaleza espiritual terminan por creer que tal existencia infinita es en su forma física. Es así que nace la idea equivocada de que va a existir una resurrección de los muertos, es decir que los seres que han vivido materialmente antes o los que hoy viven materialmente y que después morirán, revivirán en su forma material para continuar entonces una existencia infinita, en un planeta que ya no cambiará y que está inmerso en un universo que se tornara estático aunque perfecto. NADA MÁS LEJOS DE LA REALIDAD.

El universo, el planeta y la materia en general están hechos de Partículas Materiales Fundamentales, la forma física de las Partículas Espirituales. Pero NO TODAS las Partículas Espirituales  hacen parte de la materia, muchas de ellas aun son espirituales y constituyen el alma de los animales y plantas.

Las Partículas que conforman la materia son de las más atrasadas pero  eventualmente evolucionarán y regresarán a la dimensión espiritual. Así que la materia desaparecerá y con ella el planeta y el universo material en general. Entonces la dimensión material dejara de existir como dimensión real y pasara a ser tan solo una dimensión virtual. Todo volverá a ser espiritual.

Cuando todos los espíritus desarmónicos alcancen su máximo estado de armonía, entonces también la dimensión espiritual desaparecerá  y todo regresará a la dimensión de máxima armonía, la dimensión primaria, la misma de El Creador. En esta dimensión los espíritus juntos en presencia de La Fuente, continuarán con su proceso de evolución social hacia estados de cada vez mayor armonía colectiva

¿Existen el cielo y el infierno?

La existencia del cielo como premio eterno por la sumisión y sometimiento a las reglas religiosas y el infierno como castigo eterno por violarlas. NO EXISTEN. Para la ciencia espiritual es claro que el espíritu debe afrontar las consecuencias de sus acciones, las cuales lo pueden exponer a situaciones de enorme sufrimiento que sin embargo no duraran para siempre. Todo espíritu posee la total libertad de actuar y si tal accionar lo conduce a un aumento de armonía entonces estará dirigiendo su existencia por caminos menos traumáticos donde igualmente se expondrá a cada vez menos sufrimiento.

Cuando el espíritu en la libertad de sus acciones decide actuar equivocadamente, es decir, incrementando su desarmonía, al mismo tiempo se está exponiendo a sí mismo a la acción de otros espíritus desarmónicos encarnados (otras personas) o no. Es entonces que estos seres en la confusión de su estado vibracional alterado lo harán pasar por pruebas muy difíciles. En una vida que transcurre por estos caminos, el espíritu se expone a las rivalidades, la dominación, el sometimiento, las intrigas, los odios, los ataques y demás actuaciones que harán de su existencia una constante lucha por sobrevivir. Esto genera un estado de sufrimiento y angustia que a veces alcanza niveles indescriptibles, haciendo muy difícil para el espíritu emprender un verdadero cambio positivo en su vida.

Por el contrario, cuando el ser decide actuar en armonía con sus principios de creación (Amor, Inteligencia y Libertad) al mismo tiempo está aumentando su estado vibracional entrando en contacto con seres de condición similar; entre ellos encuentra la armonía necesaria para una evolución constante que aumenta su nivel de armonía y felicidad. La meta final de todo espíritu desarmónico es la armonía perfecta en la dimensión primaria, pero esto es algo que los espíritus deben lograr a través de su accionar libre, pues el bien jamás se impone. Todos los espíritus desarmónicos habitamos en una dimensión propia de estados desarmonizados llamada la Dimensión Espiritual.

Por todo lo explicado antes, es evidente entonces que no existe un lugar como el infierno para que sea exclusivamente habitado por seres consagrados eternamente al mal y al sufrimiento, pues no existen seres creados para el mal exclusivamente. Diciendo esto de otra forma, diríamos que en realidad solo existe un sitio consagrado para la existencia eterna de los seres consagrados al bien y al amor a través de su elevado estado de armonía que sería como un cielo. Y todo estado distinto a la armonía perfecta solo representa una anomalía temporal que eventualmente será corregida a través de la práctica del bien.

¿Qué opina la Ciencia Espiritual de Allan Kardec?

Hippolyte Léon Denizard Rivail más conocido como Allan Kardec fue un pionero de las investigaciones del fenómeno espiritual cuyo trabajo serio y bien intencionado abrió el camino hacia la investigación formal de los fenómenos espirituales. Con las herramientas que tuvo a su alcance, incluida una excelente preparación académica y la oportunidad de trabajar con médiums convencidos de la responsabilidad moral de su condición, Kardec logró un gran avance en su intención de conocer más acerca de la existencia espiritual. Su trabajo sentó las bases para que otros se atrevieran a considerar seriamente el fenómeno.

Muchas escuelas fundadas en base al conocimiento teórico de sus libros y su guía moral, continuaron el desarrollo de su doctrina, promoviendo el desarrollo de la mediumnidad en sus miembros y valiéndose de esta condición para continuar con sus investigaciones. Esto abrió las puertas para un conocimiento más amplio del mundo espiritual y su relación con el mundo material logrando avances significativos en el surgimiento de una ciencia del espíritu o ciencia espiritual. Allan Kardec fue un científico de la ciencia espiritual en su época, una época en la que debió luchar contra los dos extremos del dogmatismo ideológico; por un lado el fuerte dogmatismo religioso imperante que hacía muy difícil introducir conceptos nuevos que fueran en contravía de los cerrados principios religiosos dominantes en aquel entonces, y el dogmatismo científico marcado por una línea de fuerte tendencia materialista que negaba cualquier fenómeno que no pudiera ser medido con parámetros físicos.

El mismo Kardec no pudo sustraerse completamente del dominio ideológico del cristianismo reinante en Europa, por lo que sus trabajos parten de la premisa de que los postulados religiosos eran ciertos lo que lo llevó a la búsqueda de putos de convergencia entre el naciente espiritismo y los dominantes preceptos religiosos cristianos. Hoy en día subsisten muchas escuelas diseminadas por todo el mundo que utilizan sus libros como guías para sus prácticas, aunque no se consideran religiosos ni aceptan, como lo hacía Kardec, que su creencia y práctica constituya algún tipo de religión.

Por su gran esfuerzo y su innegable aporte al estudio del fenómeno espiritual estamos en la obligación de continuar su trabajo a través de la investigación seria y sistemática del fenómeno, valiéndonos para ellos de las eficientes herramientas de la ciencia moderna. No sería justo con su legado transformar sus aportes en dogmas inamovibles encerrados en la misma estructura religiosa del cristianismo a ultranza del que solo se diferenciaría por cambiar un libro sagrado por otro. A Kardec le debemos el continuar con su trabajo, profundizando en esa verdad que visiono con tanta claridad a través de una ciencia formalmente establecida.

¿De acuerdo a la Ciencia Espiritual es posible que exista vida inteligente en otros planetas?

Si. La Teoría Espiritual reconoce la existencia de una ley universal de la evolución y esta ley promueve todo lo que existe hacia estados de mayor armonía. Ahora, puesto que la materia está hecha de partículas espirituales que habitan la dimensión material (llamadas Partículas Materiales Fundamentales) entonces éstas también están sometidas a la ley de la evolución lo que con el tiempo permite su integración para formar estructuras de cada vez mayor complejidad como protones, átomos, moléculas, células, organismos etc. Sin embargo, puesto que existe una relación de afinidad entre las partículas que hacen la materia y las partículas espirituales que aun habitan esa dimensión, eventualmente las estructuras materiales de complejidad (átomos, moléculas, organismos etc) empiezan a atraer y retener partículas espirituales dando origen al fenómeno de la encarnación. En otras palabras, para la Ciencia Espiritual la aparición de la complejidad físico-espiritual y su consecuencia, la vida biológica, sería un fenómeno natural y común en el universo.

La encarnación no es algo tan simple como solo dotar de alma a la materia. La encarnación en realidad crea unas condiciones nuevas sumamente interesantes para el futuro de la materia. La encarnación además de darle un alma a la materia, la dota de inteligencia, si, la inteligencia propia de los elementos espirituales encarnados. Ahora, como a medida que se forman estructuras más complejas (de átomos a moléculas, de ahí a células y organismos) así mismo se atrae y encarnan PEs más grandes e inteligentes. Así, cada vez que se forma una estructura material de mayor complejidad también se forma una estructura dotada de mayor inteligencia. Y esa mayor inteligencia se convierte en una ventaja evolutiva que a la postre terminan por dominar materialmente.

Establecida esta tendencia es claro ver entonces que la evolución biológica se mueve en dirección de la aparición de formas cada vez más inteligentes material y espiritualmente, lo que abre el camino claro para la aparición organismos inteligentes como los humanos.

¿Qué hace tan inteligente a los humanos? Su cerebro, dirían los científicos y en parte tienen razón, pero no es exacto. La mayor inteligencia de los humanos no nace de su cerebro sino del hecho de que a ese cerebro más complejo que cualquier otro, crea las condiciones para atraer y encarnar un espíritu unidad. Este espíritu está dotado de una inteligencia completa que no tiene rival evolutivamente hablando, a menos que sea otra inteligencia completa.

De todo este análisis se desprende entonces que existe una tendencia natural en la evolución del universo en dirección a la aparición de formas de vida cada vez más inteligentes. Esto a su vez significa que en cualquier lugar del universo puede eventualmente aparecer vida inteligente como la humana, aunque no necesariamente formas humanas. Por todo esto, la ciencia espiritual basada en su Teoría Espiritual está en condiciones de predecir que la vida en el universo, incluyendo la aparición de vida inteligente como la humana, es altamente probable y no solo un hecho raro y fortuito como algunos científicos opinan.

¿Qué tienen de cierto los llamados “trabajos espirituales” como las ligaduras, maleficios, etc?

Para responder a esta pregunta primero debemos entender un poco acerca de la dinámica espiritual. En la dimensión espiritual existen espíritus en prácticamente todos los estados vibracionales posibles. Es decir, espíritus desde estados muy elevados de armonía hasta aquellos con estados de desarmonía tan extremos que apenas si parece que existieran. Los espíritus desarmónicos suelen reunirse por sus tendencias y gustos, creencias y convicciones formando agrupaciones que pueden llegar a ser muy numerosas. Son espíritus desarmónicos confundidos y convencidos de su forma de pensar que entonces se dedican a fomentar sus ideas apoyando a todo ser encarnado o no que perciben como afín a ellas.

Su relación con la materia es muy fuerte y aunque ya no poseen un cuerpo sus ideas siguen girando en torno a la experiencia física que tuvieron, lo que les dificulta volver sobre si para reconocer su verdadero estado. Viven pendientes del mundo físico y en especial de aquellos encarnados que creen y practican sus mismas ideas. En su confusión, llegan a establecer comunicaciones muy estrechas con los encarnados a quienes les sirven y ayudan a concretar sus planes, muchos de los cuales implican algún tipo de control y/o dominación sobre otro ser encarnado. De aquí nacen los llamados trabajos espirituales que no son más que el trabajo silencioso y oculto de espíritus que el ser encarnado no puede ver o percibir, pero que intuyen poderosamente sobre ellos.

Los espíritus pueden llegar a ejercer una gran influencia sobre los seres encarnados valiéndose para ello de su afinidad con ellos o con otros seres que se dedican a este tipo de prácticas, a través de la comunicación mediumnímica que todos poseemos. Los espíritus tienen sus “amigos” preferidos entre los encarnados por la afinidad de sus ideas, y pueden saber lo que pensamos, lo que constituyen una especie de comunicación directa entre espíritus libres y encarnados. Así, si los espíritus atrasados están fuertemente asociados a alguien que vende servicios de “brujería” entonces saben lo que este piensa, y lo que desea que se haga para satisfacer a su cliente. Usando esa información que es como una guía espiritual, localizan al ser sobre el cual se desea descargar su acción y lo rodean, intuyéndolo para que se cumpla lo que vendedor de ilusiones ofrece al ingenuo que paga por ello.

Este tipo de servicios, crea un nuevo nivel de asociación de los espíritus equivocados que se extiende más allá del brujo que ofrece el servicio. Así, cuando un ser se ofrece para vender servicios de dominación espiritual, sin saberlo, se está rodeando de estas agrupaciones que muy seguramente lo acosaran el resto de su vida. Y al mismo tiempo cuando alguien se acerca a contratar sus servicios, sin saberlo, se está exponiendo a la acción de estas agrupaciones que también lo envolverán y perseguirán el resto de su vida.

¿Pueden entonces los trabajos espirituales funcionar? Si. Si la persona sobre la cual se desata esta acción no posee un control suficiente de la calidad de sus acciones, entonces es factible que ceda a las insinuaciones silenciosas de espíritus desarmónicos que pretenden influenciarlo, sometiéndolo a pruebas muy difíciles durante su encarnación. ¿Se puede hacer el bien a través de algún trabajo espiritual de estos? No. Porque toda acción que implica la violación de la libertad que es patrimonio de los espíritus va en contravía de la evolución y lleva a mayores estados de desarmonía. No se puede pretender edificar la felicidad sobre el dolor y sufrimiento de otros seres ni violando los principios de amor, inteligencia y libertad que son patrimonio de los espíritus, eso es axiomático. El mejor talismán en contra de estas acciones es una vida recta encuadrada en principios de amor y respeto por todas las criaturas.

¿Tienen alma los animales?

Si. Todos los organismos vivos sin excepción poseen alma, es decir, están dotados de ese elemento espiritual que es responsable por la manifestación de inteligencia y conciencia. Es importante aclarar, sin embargo, que en la dimensión espiritual no solo existen los espíritus unidades, sino que también existen las llamadas Partículas Espirituales (PEs), que son Elementos Espirituales que apenas si poseen una fracción de los atributos y el nivel de conciencia de los espíritus unidad.

Las PEs también evolucionan y al igual que las unidades espirituales o espíritus están sometidas al fenómeno de la encarnación. Así que las PEs también encarnan.

La encarnación, de acuerdo con la TE es un fenómeno natural y automático, resultado de la formación de la materia y su evolución natural. En ese proceso evolutivo, la materia forma estructuras de complejidad cada vez mayores que a su vez crean las condiciones para acercar y retener temporalmente (encarnar) a un elemento espiritual de complejidad correspondiente. Esto palabras más palabras menos significa que en cada organismo encarna un elemento espiritual de tamaño y estado de armonía correspondiente con su complejidad. Así, en una bacteria podemos encontrar encarnada una PE muy pequeña, mientras que en un perro o un gato vamos a encontrar una PE mucho más grande.

Todo depende de la estructura de encarnación. Queda así desvirtuada aquella vieja creencia de que los animales no poseen alma y por consiguiente no importa lo que pase con ellos. Los animales, al igual que las plantas poseen alma y esa alma son PEs que también sienten y por lo tanto sufren o gozan. Su vida material puede ser una gran oportunidad para que aceleraren su proceso evolutivo y nosotros podemos jugar un papel importante en ello, al proveerles amor y cuidado.

¿Qué me espera después de la muerte?

Luego de la muerte o desencarnación el espíritu (o la partícula si se trata de un organismo distinto al humano) experimenta una sensación de alivio inicialmente al despojarse de toda esa compleja gama de sensaciones físicas y sicológicas a las que está sometido por cuenta del cuerpo y la mente. Tras un corto periodo de adaptación el espíritu desencarnado adquiere una conciencia más clara de su estado reconociendo a través de su inteligencia que ha regresado a su estado normal y natural de existencia.

Todas esas minucias de la vida material como su género (hombre o mujer), su estatus legal (casado o soltero), su estatus familiar (padre, madre, hijo, etc.), y otras más desaparecen poco a poco en la medida que el espíritu sale del a confusión inicial de la desencarnación y sus memorias del pasado regresan. Una vez el espíritu vuelve sobre si, se reconoce a través de sus memorias de vidas pasadas, se siente aliviado como quien ha pasado años vistiendo un traje pesado e incomodo que de pronto se ve libre de él. La materia y las cosas materiales pierden importancia e interés para él, que solo se ve atraído a ella por las personas queridas a quienes deja atrás y por quienes siente una cierta obligación de acompañar y velar por su éxito en la vida física. Aunque no es así en todos los casos.

Los espíritus mas materialistas y atrasados, como lo dijimos antes, no logran desprenderse del poderoso influjo de sus ideas materiales, lo que les impide reconocerse claramente como espíritus, manteniendo su atención de espíritus centrada en las cosas físicas a las cuales aun le dan mucha importancia. En algunos es tal la dependencia de lo físico que difícilmente logran reconocer su estado espiritual o reconocer la presencia de otros seres espirituales. Permanecen cerca de la tierra que los vio vivir y morir materialmente y cerca de aquellos bienes y personas que fueron parte de su estilo de vida. A veces les toma muchos años para desprenderse de esa idea física absorbente, tiempo en el cual pueden incluso verse sometidos de nuevo a la ley de la encarnación dada su afinidad tan fuerte con la materia.

Es importante aclarar que otros menos absorbidos por la vida física también reencarnan de nuevo, un fenómeno que se puede dar en muchas oportunidades (muchas vidas) y del cual no nos libraremos sino tras lograr un elevado estado de armonía del que estamos muy lejos de alcanzar en esta o muchas vidas posteriores.

¿Qué es la reencarnación?

La reencarnación es el proceso por el cual una entidad espiritual (unidad o partícula) vuelve a encarnar. La reencarnación, al igual que la encarnación, es un fenómeno natural y automático, sin embargo parece ocurrir a través de un mecanismo que permite la variante voluntaria. La encarnación como fenómeno natural significa que una vez creada una estructura de complejidad (una célula o un embrión humano por ejemplo) también se crean las condiciones para que un elemento espiritual (partícula o unidad) sea atraído y encarnado. Así mismo la reencarnación significa que se han creado estructuras materiales de complejidad (células u organismos por ejemplo) compatibles con muchos de esos espíritus que han desencarnado antes, los cuales entonces se ven atraídos y encarnados de nuevo.

En forma general se afirma que entre una encarnación y otra pueden transcurrir periodos de tiempo material de entre unos pocos meses a muchos años. Estos periodos dependerán del adelanto promedio logrado por los espíritus durante su encarnación que los hace compatibles con las estructuras de encarnación que deja actuales o con las que se formaran en un futuro cercano. Los tiempos individuales, sin embargo, pueden varias hasta darse el caso de seres que nunca vuelven a encarnar pues logran alejarse mucho de esta posibilidad a través de una evolución acelerada fruto de su decisivo accionar en el bien.

Cuando un espíritu reencarna conserva solo los niveles de armonía alcanzados en sus experiencias vividas en anteriores encarnaciones, pues todas sus demás memorias incluyendo habilidades adquiridas para las artes, la música o sus conocimientos son bloqueados al omento de la reencarnación. Esas experiencias son las que delinean en forma general la forma de ser del espíritu, misma que puede influir en la clase de persona que puede llegar a ser en su reencarnación. Por eso no es posible que un espíritu recuerde detalles de su vida material anterior, si bien, considerando que el bloqueo de sus recuerdos ocurre por efecto de la mente cuya estructura a su vez depende del cerebro, entonces es posible que un daño o alteración del cerebro, a su vez altere la mente afectando las estructuras encargadas del control de los recuerdos.

Esto explica el por qué existen niños que pueden recordar por unos pocos años algunos eventos de sus vidas pasadas, o seres que luego de un accidente cerebral parecen recordar habilidades para la música o las artes no aprendidas en esta vida.

¿Qué es la muerte? ¿Es el fin de todo?

La muerte es solo una transición entre el estado encarnado del espíritu y su estado de libertad natural. La muerte es el proceso a través del cual el espíritu regresa a su libertad de espíritu en la dimensión a la cual pertenece por su estado vibracional, es decir, la dimensión espiritual. La muerte no es el fin de todo sino tan solo la continuidad de la existencia del espíritu bajo otras condiciones.

La muerte marca el momento en el cual el cerebro y las Partículas Espirituales encarnadas en el dejan de funcionar y por lo tanto cesan las “fuerzas” que mantenían retenido al espíritu en el estado de encarnación. El espíritu entonces regresa a su libertad espiritual llevándose consigo los recuerdos de sus experiencias materiales y de su vida de relación como encarnado. Tras producirse la muerte el cuerpo continúa con su proceso de descomposición biológica natural devolviendo a la naturaleza los componentes acumulados. El cuerpo, recordémoslo es una estructura de elevada complejidad material y espiritualmente, lo que significa que el espíritu no es el único componente espiritual que posee. En el cuerpo también existen trillones de Partículas Espirituales encarnadas en cada una de sus células, ,mas aquellas encarnadas en sus macromoléculas, moléculas, átomos, etc. Todas ellas se van liberando en la medida que las estructuras materiales en las cuales estaban encarnadas se disgregan cesando así las fuerzas que también las mantenía encarnadas.

¿Puede llegar a ser demostrado científicamente el fenómeno espiritual?

Si. Sabemos que la única forma de registrar fenómenos espirituales es a través de la mediumnidad o sentido espiritual. Sin embargo la verdad alrededor de este fenómeno ha estado siempre rodeado de un manto de duda generado en buena parte por su erraticidad y la acción inescrupulosa de charlatanes y oportunistas que con sofisticados trucos de ilusionismo circense han confundido a expertos y aficionados por igual. Pero es gracias al serio trabajo desarrollado por instituciones espiritistas y de investigación espiritual, que la mediumnidad ha pasado a ser una herramienta de estudio, investigación y verificación del fenómeno espiritual.

Algunas escuelas han demostrado que la mediumnidad puede ser activada a voluntad lo que permite que puede ser sometida a experimentación y verificación objetiva a través del método científico. Hay que tener en cuenta sin embargo que la dimensión espiritual es una dimensión compleja donde se mueven desde seres de una gran armonía hasta otros de una oscuridad y estado de desarmonía inconcebibles que obligan a quienes deseen explorarla a seguir una serie de reglas y normas de conducta necesarias para proteger su integridad. Un ejemplo de cómo se puede llegar a demostrar científicamente el fenómeno espiritual se puede hallar en la sección de propuestas y proyectas de este sitio con el título “EXPERIMENTOS COMPROBACION RECIPROCA “.

¿Pueden los espíritus mover objetos, hacer ruidos o producir alguna sustancia materialmente?

No. De acuerdo con la Teoría Espiritual los espíritus existen en un nivel de realidad distinta de la material. Ellos están en la dimensión espiritual mientras que el universo y la materia en general que este contiene están en la dimensión material. Si bien ambas dimensiones existen en el mismo lugar o espacio (si le prefiere llamarlo así), se encuentran vibracionalmente separadas. Tanto que la materia no es accesible para los espíritus, como los espíritus y todo lo espiritual no son accesibles para la materia y los aparatos diseñados para detectar los fenómenos materiales. La única forma conocida para que un espíritu influya directamente sobre la materia es a través del complejo mecanismo de la encarnación, es decir, si está encarnado.

Solo un espíritu o partícula encarnada puede actuar sobre el mundo material pero a través del cuerpo en el cual están encarnados. Si un espíritu o un elemento espiritual pudieran ejercer alguna acción sobre el mundo material estarían violando abiertamente la ley de la conservación de la masa-energía, de lo cual no se conoce ninguna excepción. Y aunque la encarnación misma si es una violación a esta ley, sus mecanismos de comunicación ocurren al nivel quántico, el nivel más básico de la materia conocida donde las leyes generales de la física parecen no cumplirse en la forma que si aplican para el nivel macro de la materia.

Esta separación físico-espiritual da origen al principio del mismo nombre “principio de separación físico-espiritual” que básicamente indica que materia y espíritu están separados y no pueden ejercer influencia directa el uno sobre el otro a menos que medie entre ellos un mecanismo de comunicación como el de la encarnación. Así las historias de objetos volando, luces que aparecen y desaparecen, ruidos o raps y aparición de sustancias ectoplásmicas o son un invento o son una errónea interpretación de otros fenómenos, incluidos fenómenos mediumnímicos que pueden ser dados por fenómenos materiales.

En este último caso puede suceder que una persona con condiciones mediumnímicas pero sin conocimiento o capacitación de tal facultad, puede estar “escuchando” o “viendo” cosas que tan solo son interpretaciones mentales de las vibraciones espirituales que capta su mente. El médium al no conocer acerca de su condición puede equivocadamente interpretar esas manifestaciones como fenómenos físicos que sin embargo, otros no ven ni captan.

¿Que es la ciencia espiritual?

La ciencia espiritual es una propuesta científica que busca formalizar el estudio, investigación y comprobación del fenómeno espiritual. Su fundamento teórico reside en La Teoría Espiritual ya publicada (http://thespiritualtheory.com/) y la cual se basa en los conocimientos adquiridos por sus autores luego de más de 30 años dedicados al estudio del fenómeno espiritual. La ciencia espiritual puede definirse como la ciencia del espíritu y los fenómenos espirituales.

Como toda ciencia formal, la ciencia espiritual busca la verdad objetiva a través de la investigación metódica y organizada de los fenómenos espirituales utilizando para ello la herramienta propia del estudio de un fenómeno de esta naturaleza: la mediumnidad. Puesto que el espíritu y los fenómenos espirituales pertenecen a un nivel de realidad que esta más allá de la materia, no existe entre las ciencias formales actuales una ciencia capaz de ocuparse de su estudio e investigación, es por eso que se hace necesaria la introducción de una nueva ciencia para su estudio.

Si bien la ciencia espiritual constituye una nueva categoría de ideas dentro del contexto científico, esto no implica que se reclame un estatus especial o un trato especial menos riguroso que el de otras disciplinas científicas. Por el contrario, la ciencia espiritual busca a través de la aplicación del método científico allegar las evidencias necesarias que le den el estatus de ciencia formal a sus postulados. Para ello, la ciencia espiritual reconoce el enorme valor de la mediumnidad y de médiums capaces de controlar la expresión de su mediumnidad a voluntad como lo han demostrado instituciones como La Escuela Científica Basilio, con sede central en Argentina. Poder convertir la manifestación mediumnímica en un fenómeno controlado voluntariamente abre las puertas para su reproducibilidad y falsabilidad.

¿Se puede llegar a ver, fotografiar o registrar de alguna forma al espíritu?

No. El espíritu es una entidad de naturaleza vibracional espiritual, es decir, que vibra dentro del rango propio de la dimensión espiritual, no material, y las cámaras de fotografía no importa cuán sofisticadas sean están diseñadas para registrar las manifestaciones propias de los objetos materiales. La existencia del espíritu y todos los demás elementos espirituales transcurre de forma natural en la dimensión espiritual. Y cuando el espíritu encarna, es decir, cuando se une a la materia, sigue existiendo en la dimensión espiritual aunque crea una conexión especial con la materia a través de las Partículas Espirituales encarnadas directamente en las células del cerebro, que es el órgano de encarnación.

Esta unión del espíritu al cerebro mediada por PEs encarnadas en las células nerviosas le permite al espíritu (el yo consciente que reconocemos en cada ser vivo) recibir información de lo que pasa en su cuerpo. Al mismo tiempo le permite al espíritu tomar decisiones de que hacer o como actuar físicamente, decisiones que pasan primero a la mente y luego al cerebro para ser ejecutadas. Siendo así, el espíritu entonces no puede ser fotografiado, ni detectado con ningún aparato diseñado para registrar las manifestaciones propias de las cosas materiales. Solo existe una forma conocida para detectar al espíritu y es a través de la llamada Mediumnidad o sentido espiritual. Una persona que posea su mediumnidad desarrollada y capacitada puede entonces percibir e interpretar de forma adecuada las vibraciones propias de la manifestación de existencia del espíritu, pudiendo identificarlo, describirlo y establecer una comunicación fluida con el.

¿Que es la mediumnidad o sentido espiritual?

La mediumnidad o sentido espiritual es una propiedad de la mente por medio de la cual el espíritu encarnado es capaz de percibir e interpretar, dentro del simbolismo material, las vibraciones propias de la manifestación de existencia de los espíritus.

La encarnación es un fenómeno muy interesante, pues crea un vinculo estrecho entre un espíritu que es espiritual (valga la redundancia) con un cuerpo que es material. Pero la encarnación no se reduce a ser una simple unión. El fenómeno de la encarnación implica que el cerebro forma una mente a través de la integración de las PEs encarnadas en sus células y esa mente se encargan de enviar las señales que atraen al espíritu más afín con ese cuerpo, lo envuelven y lo someten a los estados de confusión y turbación (ver temas separados). De esta forma, la mente aísla al espíritu de su propia realidad espiritual obligándolo a sumergirse en la realidad física del cuerpo. Por esta razón los espíritus encarnados no pueden ver o detectar a los otros espíritus. Con algunas excepciones.

Esas excepciones son debidas a la mente. Si bien en general la mente está hecha por la integración de las PEs encarnadas en las células del cerebro, esas PEs no son las mismas en todas las personas presentándose con variaciones muy sutiles. Si por alguna razón, esa variación incluye PEs con elevada sensibilidad a las vibraciones espirituales, entonces tendremos una mente con condiciones mediumnímicas, de ahí que algunas personas sean médiums y otras no.

Más aun, el tipo de PE que encarna en una célula cerebral depende a su vez del balance especifico de las PEs encarnadas en sus genes, lo que implica que una constitución genética similar puede dar como resultado una mente constituida de forma similar. Esto nos lleva a concluir que dada la similitud genética dentro de una misma familia es altamente probable que en familias donde encontremos un médium, podamos encontrar más. Y eso es exactamente lo que se observa, una relación lineal de médiums en una misma línea familiar que se remonta a varias generaciones (hija, madre, abuela, bisabuela, etc.

En resumen, cuando el espíritu encarna es aislado de la realidad espiritual y sumergido en la realidad material. Su única forma de contacto con la dimensión espiritual es a través de la mediumnidad que es una condición particular de la mente.

¿Qué es la Turbación o Confusión?

La turbación o confusión es un estado particular de enajenación y aislamiento en que es sumergido el espíritu durante la encarnación. La encarnación es un fenómeno natural generado por la formación física de un embrión el cual crea las condiciones para atraer y encarnar a un espíritu afín con él.

El cuerpo a su vez posee su propia agenda, la de dominar y perpetuarse; es la agenda de los genes que desean que el cuerpo sea exitoso y no desean que el espíritu interfiera con esa meta. Por esta razón, para evitar que el espíritu se distraiga en los avatares propios de la vida espiritual, distrayéndose con ella y con los espíritus que allí habitan, el cuerpo a través de la mente se inventa el estado de confusión o turbación. Bajo este estado, el espíritu encarnado solo es consciente de sí mismo cuando está despierto en el cuerpo, pero cuando no lo está como cuando está dormido o desmayado, entonces el espíritu es sumergido por la mente en el estado de confusión o turbación.

Para tener una idea aproximada de este estado basta con pensar en el estado en que nos encontramos cuando dormimos, en que todo es confuso, nada tiene sentido ni logramos reconocernos a nosotros mismos. Es una extraña mezcla entre semi-inconsciencia y fantasía. Este es el mismo estado en que somos sumergidos durante el desarrollo del cuerpo (embarazo), durante la vida cuando dormimos o perdemos el sentido y cuando morimos hasta el total desprendimiento del cuerpo. Todos tres son uno y un mismo estado y es producido por el mismo mecanismo a través de la mente, o para ser más preciso, de las Partículas Espirituales de la mente.

¿Qué es el olvido del pasado?

El olvido del pasado es otro de los mecanismos en que se desatan en torno al espíritu durante el fenómeno de la encarnación. Olvido del pasado básicamente se refiere a un bloqueo completo de todas las memorias del espíritu lo que lo deja reducido a un estado de estupor donde lo único que prevalece es su estado espiritual de armonía o desarmonía pero sin el sustrato de los recuerdos y el conocimiento para expresarse. Esto obliga al espíritu a recolectar nuevos recuerdos a través de su experiencia como encarnado que por lo general se limitan a las experiencias materiales de su vida cotidiana que es cuando el espíritu está despierto y consciente en su cuerpo.

De esta forma, el espíritu se ve obligado a reducir toda su experiencia de encarnación a las experiencias físicas del cuerpo lo que a su vez lo sumerge aun mas en el mundo de la materia cumpliendo así con la necesidad primaria de los genes y el cuerpo que son las de maximizar la supervivencia del organismo y su perpetuación. Bloqueando las memorias pasadas del espíritu el cuerpo evita todas las distracciones que podrían surgir de un ser recordando vidas y acciones pasadas, además del poco interés que eventualmente tendría en ayudar al cuerpo y los genes a ser exitosos en esta encarnación.

El olvido del pasado es un mecanismo que se mantiene activo durante toda la vida del encarnado, incluso bloqueando todos los recuerdos que diariamente adquiere el espíritu creando una ausencia de recuerdos que son suplidos por la mente que entonces asume la función de memoria del espíritu durante la vida. Este complejo fenómeno explica una gran cantidad de “misterios” clínicos como las memorias de reencarnación en los niños, los sabios de nacimiento y sabios por accidente (síndrome de savant) y la lucidez terminal entre otros.

¿Qué es la Mente?

La mente es un órgano de composición netamente espiritual pero de función físico-espiritual. La mente está compuesta por la integración funcional de una enorme cantidad de Partículas Espirituales (PEs) encarnadas en las células del cerbero. Estas PEs se integran para constituir un órgano capaz de envolver y controlar al espíritu durante su experiencia como encarnado, al tiempo que asume directamente la función de archivar de forma precisa la información percibida por los sentidos físicos. La mente se forma al momento de la encarnación y se desintegra al momento de la desencarnación.

Desde su formación, la mente comienza a archivar información detallada acerca del mundo material, información que pone al servicio del espíritu encarnado el cual la evalúa con su inteligencia elaborando una interpretación que la mente archiva para servirse de ella en el futuro. Así, la mente se convierte en un órgano mediador en la comunicación entre el espíritu y su cuerpo, interpretando para el espíritu, y en su lenguaje de vibraciones espirituales, la información percibida a través de los sentidos físicos. Al mismo tiempo la mente recibe las decisiones inteligentes del espíritu, las interpreta de acuerdo a su archivo de información y las reenvía al cuerpo a través del cerebro para ser ejecutadas.

Es tan estrecha la integración entre el espíritu y la mente que la mente casi pasa a ser una parte de aquel, sin embargo son dos elementos distintos. Las PEs que componen la mente logran tal nivel de cohesión que casi logran actuar como una sola unidad, lo que le permite envolver al espíritu y dominarlo para sumergirlo en los dos estados característicos de la encarnación: la confusión y el olvido del pasado.

A través de la mente el espíritu encarnado crea una integración tan estrecha y precisa con su cuerpo físico que llega a actuar y sentirse como uno solo, a pesar de que espíritu y cuerpo constituyen dos elementos separados dimensionalmente. Es gracias a la mente que el espíritu adquiere una especie de “personalidad” que lo identifica materialmente y también elabora y asume de forma precisa sus distintos roles en la vida material, sean estos sociales, culturales, familiares, académicos, etc.

Como órgano de comunicación físico-espiritual y archivo de información, la mente adquiere una vasta información detallada de la vida material, aprende un lenguaje y desarrolla un estilo de expresión material únicos que lo caracterizan durante su vida física y que espíritu retiene en su inteligencia después de la desencarnación.

Una vez el espíritu desencarnado vuelve completamente sobre sí mismo, guarda detalles precisos de su vida material como nombres, características físicas, relaciones filiales detalladas, ubicaciones geográficas, etc. Es por esta razón que un espíritu desencarnado puede expresar mediumnímicamente detalles precisos de sus vidas pasadas, recordar nombres o lugares, etc. Lo que no es posible es que un espíritu se exprese mediumnímicamente a través de otra voz pues esta depende enteramente del aparato físico que la produce y no del espíritu, sin embargo si es posible que utilice expresiones y dejos que lo caracterizaron en vida.

 

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