por que tenemos que venir aqui si ya estamos en la dimension spiritual? Por que hicimos la dimensión material? Cual es el proposito real?

Hola, he estado leyendo el libro desde el año pasado y voy en la encarnación, y me pregunto, por que tenemos que venir aqui si ya estamos en la dimension spiritual? Por que hicimos la dimensión material? Cual es el proposito real? Estoy confundida.

Respuesta por Eduardo Sanz

Claudia:
Que agradable saber que estás leyendo el libro y que además estas tratando de entender la teoría en sí misma. Déjame tratar de responder tus inquietudes de la forma más sencilla posible.
Tu afirmación es correcta, el espíritu, aunque encarnado sigue estando en la dimensión espiritual. Lo único que está en la dimensión material es el cuerpo en el cual encarnamos. Entonces ¿Por qué tenemos que encarnar? ¿Por qué tenemos que vivir una vida unidos temporalmente a la materia?
La respuesta a esta pregunta reside en la consecuencia de nuestros actos. Encarnamos como resultado de un destino creado por nosotros y ahora vivido por nosotros. Cuando los espíritus fuimos creados no existía la materia, ni el universo material ni nada físico. Pero siendo espíritu sencillos e ignorantes aunque armónicos por herencia, teníamos el libre albedrio para decidir acerca de nuestras acciones.
Fue así que unos se apartaron de los elevados valores del espíritu armónico y cayeron en estados de desarmonía y otros permanecieron armónicos. Los estados de desarmonía no solo polarizaron las ideas sino que eventualmente condujeron a enfrentamientos a nivel espiritual entre espíritus desarmónicos. El resultado lo conoces, cantidades inimaginables de espíritus se fraccionaron dando origen a las Partículas Espirituales o PEs. Esas PEs entonces fueron empujadas a nuevas confrontaciones aumentando su nivel de fraccionamiento además de reducir aun más su nivel de armonía.
El resultado de todo esto fue que una parte de las PEs más atrasadas eventualmente cayeron a un nivel vibracional aun más bajo dando origen a la denominada material y la dimensión material. Este es el origen de la dimensión material y de la materia que hoy constituye el universo en que habitamos.
Esas PEs que ahora eran materia aunque separadas de las otras Partículas Espirituales y espíritus de su mismo grupo, seguían manteniendo una relación de afinidad. Algo así como los miembros de una pandilla que aunque los metan a la cárcel aun se siguen identificando con su grupo, se sienten relacionados con ellos y quieren volver a estar con ellos.
Eso mismo fue lo que paso entre las PEs que formaron la materia y las otras PEs y espíritus que permanecieron en la dimensión espiritual, todas querían estar juntas, se atraían por su afinidad, se necesitaban unas a otras. En el comienzo del universo todo se limito a ser una simple necesidad de reencontrarse imposibilitada por existir en dimensiones distintas. Pero como nada es estático en la existencia, la evolución universal actuó sobre la materia promoviendo su progreso, lo que dio origen a la vida biológica, primero en la forma de células y luego en la forma de organismos multicelulares.
Fue entonces que algo extraño sucedió, a medida que la materia se organizo en formas más complejas se crearon las condiciones para atraer a los otros elementos espirituales afines a ellas. Era como si la materia quisiera que sus pares espirituales se reunieran con ella, pero eso no era posible, porque ambos elementos (los materiales y los espirituales) están en dimensiones distintas. Así que esa atracción aunque las acerco mucho no las reunió en la misma dimensión, sin embargo si logro retenerlas de forma temporal (es decir lo que dura la vida de cada individuo) estableciendo comunicación directa entre ambos. Ese es el origen de la encarnación.
Esto quiere decir que siempre que se forma un organismo nuevo materialmente, a nivel espiritual se crean las condiciones para atraer y unir temporalmente (encarnar) a un elemento espiritual acorde a su complejidad. Así, una ameba cuando se divide para dar origen a otra ameba atrae y retiene o encarna una PE muy pequeña propia de su nivel de complejidad, mientras que un perro o gato lo hace con una PE más grande. El hombre por su parte al ser el organismo más complejo de todos (especialmente su cerebro que es el centro de encarnación) en lugar de atraer una PE atrae un espíritu completo. Ese espíritu atraído y encarnado por los humanos no es cualquier espíritu, es uno que está muy estrechamente relacionado con la materia de su cuerpo y las otras PEs encarnadas en sus células.
De todo esto se desprende que la encarnación es un fenómeno natural e involuntario. Formado el cuerpo encarnado un elemento espiritual. Ahora, no todos los espíritus creados se alteraron. Muchos de ellos permanecieron armónicos y otros voluntariamente emprendieron un proceso de re-armonización a través de la práctica del bien, lo que creo una compleja población espiritual en casi todos los niveles de armonía posible. Y como el bien es progreso y organización pronto se dieron cuenta que aunque la encarnación no podía ser evitada por los espíritus, si procedía a través de un mecanismo que permitía hacerlo voluntariamente.
Es decir que si un espíritu deseaba encarnar voluntariamente en un embrión humano que se está empezando a formar podía hacerlo. La condición es que primero debía ser afín al cuerpo que se forma y al mismo tiempo debía avanzar primero dentro del vórtice de encarnación para lograrlo y al hacerlo liberaba a cualquier otro espíritu que hubiera sido inicialmente atraído. Esto fue aprovechado por ese ordenado y eficiente grupo de espíritus trabajando por el adelanto general a través de conseguir voluntarios para encarnar en casi todas las opciones posibles de encarnación.
En otras palabras el trabajo de los espíritus del bien transformó la encarnación de ser una especie de castigo adquirido como consecuencia del accionar equivocado, en una verdadera oportunidad para confrontar nuestras debilidades y progresar a pasos agigantados hacia le recuperación de la armonía perdida.
Por eso encarnamos, porque queremos adelantar, queremos progresar, queremos poner a prueba nuestras propias debilidades y convicciones y avanzar. Queremos ser parte del esfuerzo por crear una vida material mejor para que cuando otros espíritus menos adelantados encarnen también puedan progresar y emprender la vía de su propia superación. El espíritu que encarna no crea la pobreza o la riqueza sino que escoge encarnar en esas distintas condiciones como forma de probarse a sí mismo que puede superar sus tendencias al error y hacer el bien bajo esas circunstancias. El espíritu que encarna no crea seres humanos deformes o con taras mentales, pero acepta encarnar bajo las múltiples opciones así que se dan para poner a prueba su propia capacidad de sacrificio por los demás y su humildad.
Podrían todos los espíritus aptos para encarnar negarse a hacerlo. Podrían simplemente rebelarse a ello, pero eso no impediría que de todas formas la encarnación suceda, porque en el fondo es un fenómeno natural creado por la evolución de la materia cuyo componente básico es el resultado de las guerras espirituales que nosotros mismos promovimos. Así que es una cuestión de causas y consecuencias, nosotros lo causamos y luego vivimos sus consecuencias.
El espíritu que encarna no se convierte en algo material ni penetra en la dimensión material. Si así fuera seria materia y tendría las propiedades de la materia como peso y volumen. Los espíritus que encarnan se acercan mucho a la dimensión material pero no la penetran, permanecen en una especie de dimensión intermedia llamada así, dimensión intermedia o transicional. Es la misma dimensión ocupada por todo lo que está encarnado y aun por todos los espíritus y PEs desencarnados que aun conservan un fuerte apego a la materia. Es el lugar ocupado por los que Kardec llamó Espíritus Errantes.
Los espíritus desarmónicos no creamos la materia a propósito, no hubo intención de formarla, simplemente surgió como consecuencia natural de la perdida extrema en armonía de las partículas espirituales que hoy la forman y que se llaman Partículas Materiales Fundamentales.

Author: ISRSP

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1 Comment

  1. Estimados amigos,

    acabo de terminar una primera lectura de vuestro fabuloso libro “La teoría espiritual”.
    Quería preguntaros sobre el hecho de que la materia crea las condiciones para que se acerquen a ella las PEs. Me parece entender que son las Partículas Espirituales las que “cambian” de estado vibracional por su desarmonía; digamos que son ellas las que dirigen todo el proceso. Entonces, como es que hay un componente de relevancia material hacia los elementos espirituales. No entiendo como es que lo que es inferior (las PMFs) atraen a lo que -por estar en la dimensión espiritual- es superior a ellas.

    Vuestro libro me ha dado muchas respuestas a muchas dudas que tenía. Y no dudo que así habrá sido para muchas más personas. Es muy científico, pero también es un canto de esperanza. Ambos aspectos son imprescindibles. Como es notorio que vuestro bagaje cultural y de instrucción es vastísimo, quiero animaros a que escribáis otro libro en donde abordéis -siguiendo vuestra teoría- la influencia de seres como Jesucristo a lo largo de la historia. También que desarrollarais el tema de determinar qué fue exactamente lo que ocurrió en la dimensión primordial y que hizo que los espíritus descendieran de nivel. Así mismo, también, el cómo entender todo el tema sobre “las posesiones diabólicas”, y muchos otros temas que a buen seguro tenéis en previsión.

    Muchas gracias por vuestra labor y esfuerzo. Os mando un fuerte abrazo
    Julio (España)

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