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Hola a todos, encontré este tema de la vida real que me parece interesante para hacer un breve análisis desde la perspectiva de la Ciencia Espiritual. Dejo el articulo primero y después dejare algunos comentarios.
Da a luz despues de muerta JOSÉ M. CASTILLO / Madrid
Una ex patinadora británica de 41 años, Jayne Soliman Campbell, se ha convertido en una de las noticias más impactantes del panorama mundial al dar a luz, dos días después de haber muerto, a su hija Aya, en su vigésimo quinta semana de gestación. Jayne, de este modo, lograba un milagro que dejaba en nada los triunfos deportivos que había atesorado en su carrera como patinadora sobre hielo.
Soliman -Campbell de soltera- tenía un sueño, ser madre, que no pudo cumplir hasta después de muerta. Tras un aborto anterior, ella y su marido, el musulmán Mahmoud Soliman, estaban entusiasmados con el nuevo embarazo de la ex patinadora, sin imaginarse que el destino les iba a deparar una situación dramática. Un tumor se había ido desarrollando de forma silenciosa en su cerebro hasta afectar a los principales vasos sanguíneos. El resultado fue una hemorragia cerebral cuando Jayne se encontraba la semana pasada en el club de hielo Bracknell, donde trabajaba como profesora de patinaje.
Los médicos del Royal Berkshire Hospital no pudieron salvar su vida, pero sí que se encargaron de obrar el milagro para que la niña que llevaba en su útero, de apenas 25 semanas de desarrollo, pudiera llegar al mundo con vida el pasado miércoles, dos días después de la muerte cerebral de su madre
Conectado a un respirador y alimentado por vía intravenosa, el cuerpo de Jayne fue mantenido con vida durante 48 horas que fueron vitales para que el bebé, de apenas 950 gramos de peso, pudiese desarrollar sus pulmones en el útero materno antes de ser extraído mediante una cesárea. Dosis masivas de esteroides en las venas prestadas de su madre ayudaron a su desarrollo a marchas forzadas.
A partir de las veintitrés semanas de gestación se considera que los fetos pueden sobrevivir fuera del útero materno, algo que en el caso de Aya -nombre que significa milagro, elegido para la niña por su padre- parece probable según las estadísticas, que le otorgan un 70% de posibilidades de sobrevivir.
Muerte y vida
Soliman, campeona de su país de patinaje artístico en categoría profesional en 1989 y séptima en el campeonato del mundo de esta categoría ese mismo año, había cambiado su apellido cuando se casó con Mahmoud Soliman en 2007, después de conocerse en Dubai, donde ella daba clases de patinaje.
Se convirtió al islamismo y adoptó el nombre de Aya, el mismo que ahora ha sido impuesto a su hija. Mahmoud pudo por primera vez coger y besar a su hija, que sigue en cuidados intensivos, después de ver morir a su mujer. “No sé qué sentir. He perdido al amor de mi vida y ella me ha dado el mejor regalo del mundo. Comentario:
Este tema, si bien algo escabroso, destaca claramente la separación que existe entre espíritu y cuerpo. El espíritu encarna en el cuerpo, es decir se une a este, por efecto de la complejidad creada por el órgano cerebral. Esa integración proviene de una gruesa masa de células cerebrales que se integran armónicamente para crear la mente a través de la integración de sus Partículas Espirituales Dirigentes. Y es esa mente la que eventualmente atrae y retiene temporalmente (encarnación) al espíritu que será el dueño de esa materia. Ese cuerpo entonces tendrá vida y conciencia de si mismo gracias a la manifestación inteligente del espíritu que lo habita. Y aunque todos los demás órganos del cuerpo son importantes para crear el cuerpo físico, es el cerebro el directamente responsable de la encarnación siendo los otros órganos importantes en la medida que ayudan a ese cerebro a mantenerse vivo. Sin embargo, si por alguna razón sucede la muerte cerebral, es decir, la muerte de las células que componen el cerebro, entonces se produce la disgregación de la mente y con ella se pierden los lazos que mantenían retenido o encarnado al espíritu produciéndose la desencarnación. Obviamente con la muerte cerebral también cesan muchísimas funciones vitales que eventualmente conducen a la muerte de otros órganos desencadenándose lo que los médicos llaman una falla multisistémica que a la postre conduce a la muerte de todo el cuerpo. Claro, la ciencia medica moderna crea situaciones sumamente extrañas gracias a sus avances tecnológicos y con maquinas alimentadoras y ventiladores artificiales, es capaz de mantener vivo el cuerpo si bien el cerebro ya esta muerto y el espíritu lo ha abandonado. Este es exactamente el caso de este articulo. Al mantener el cuerpo vivo, los médicos ganan tiempo no solo para mantener aun con vida al bebe que se esta gestando en su vientre, que de paso debemos decir ya posee un espíritu encarnado, sino que además ganan tiempo para inducir artificialmente el desarrollo de sus pulmones, esencial para que pueda sobrevivir por si mismo. Ese feto que crece en el vientre si bien originado a partir de un óvulo fertilizado del cuerpo de esta paciente, ya posee vida propia y desde que su cerebro se empezó a formar ya posee un espíritu encarnado que seguirá así tanto tiempo como su pequeño cerebro siga vivo. Son dos vidas distintas, la madre y el bebe. Dos seres distintos relacionados genética y espiritualmente pero dos vidas separadas. Fraternalmente Eduardo Sanz
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