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Hay un hecho en la naturaleza que llama poderosamente la atención. Los organismos evolucionan (en el sentido biológico de la palabra) gracias al egoísmo. Si. Suena raro pero así parece. Mirando la naturaleza con detalle descubrimos que los organismos buscan ser mejores para superar a sus congéneres y sobrevivir por encima de ellos. Eso es egoísmo. Cuando el león busca cazar al antílope para comérselo esta actuando egoístamente al tratar de quitarle al antílope sus proteínas y así lograr sobrevivir el y los suyos en lugar el antílope y los suyos. Cuando el virus nos invade busca utilizar nuestras células para replicarse el y los suyos aun al costo de la vida mía y de los míos. Todo en la naturaleza parece tener el egoísmo como _base_, ¿por que? ¿Pudo Dios establecer el egoísmo como principio para la evolución? No. La confusión, en mi opinión, nace de falta de conocimiento de la realidad que subyace a la materia. La evolución es una ley universal que emana de Dios y que promueve todo lo que existe hacia estados de mayor armonía. Pero los mecanismos a través de los cuales ese progreso se da están determinados por la naturaleza de los elementos sobre los que esa ley de la evolución actúa. La ley de la evolución no dice que se debe evolucionar a través del egoísmo, solo pretende promover la armonía entre los seres Pero esos seres son los que determinan el tipo de relación entre ellos basada en su propia naturaleza, en su propia idiosincrasia. Son los seres espirituales que animan la materia los que determinan los detalles de esa relación, el camino exacto por el que esa evolución habrá de transitar. La evolución es la ley de Dios y el egoísmo es el camino que nosotros trazamos para alcanzar esa evolución. ¿Podríamos haber evolucionado biológicamente si no existiera el egoísmo? Sencillo, si no hubiera egoísmo, tal vez no tendríamos necesidad de evolucionar biológicamente, porque entonces no estaríamos aquí encarnados sino en la dimensión primaria. En la ECB se nos ha enseñado a ver al ser humano como “un espíritu encarnado en un cuerpo”. Es una dicotomía extremadamente sencilla donde parecería que solo existen dos elementos: mi cuerpo y yo como espíritu. Pero ¿Puede considerarse el cuerpo como solo un elemento? Ahí creo yo, estamos pecando de simplistas. Si miramos con atención el cuerpo humano, este en realidad esta hecho de muchos niveles de complejidad y en cada uno de esos niveles hay un elemento espiritual encarnado. Esta la Partícula Espiritual Dirigente (PED) de órgano que son muchos, también están mas las PEDs de células que son al menos 3 trillones de ellas. Y en mi opinión (y en mis análisis basados en hechos planteados por la ECB antes) también hay PEs encarnadas en elementos más sencillos de materia, como moléculas y átomos, etc, lo que hace que además de los 3 trillones de PEs de células hayan muchos millones de trillones de otras PEs aun mas pequeñas encarnadas. Entonces si, somos el elemento espiritual dominante en el cuerpo, pero ese cuerpo ha sobrevivido millones de años de evolución gracias al dominio y control de esas PEs sobre el resto del cuerpo. Los elementos espirituales que encarnaron antes de las unidades, es decir las Partículas Espirituales, alcanzaron su máximo dominio cuando se inventaron los genes. Los genes son el poder en la sombra de todo ser vivo. Creemos ser dueños de nuestro cuerpo, amos absolutos de el, pero la realidad es que vivimos mas dependiendo de esos genes que de nuestra propia voluntad.
Esas PEs a través de los genes se han encargado de crear órdenes, conductas preestablecidas que reflejan su naturaleza egoísta. Cuando el bebe llora de hambre esta actuando instintivamente. Cuando la madre lo alimenta también. Cuando de niños nuestra madre y demás familiares nos cuidan con esmero es porque los genes así lo ordenan para perpetuarse a si mismos, etc. Esos genes nos hacen querer sobrevivir por encima de los demás, querer dominar antes que ser dominados, matar antes que ser muertos, comer antes de que coman los demás, reproducirnos antes que dejar a los demás reproducirse. En general los genes quieren perpetuarse y para ello te hacen sentir la necesidad de hacerlo, los detalles los pones tú con tu inteligencia de espíritu completo, pero si esa inteligencia falla los genes tienen el comportamiento instintivo para hacerlo. Por eso es tan difícil ser buenos y altruistas, porque eso no solo va en contra de nuestra más vieja forma de equivocación como espíritus en el error sino también contra las órdenes del egoísmo natural estatuido por los genes mismos.
Lo que hemos hecho como especie a lo largo de millones de años de evolución como espíritus unidades encarnados, es irle ganando terreno al dominio de los genes. Siglo tras siglo de existencia, hemos ido adquiriendo mas y mas control sobre nuestras acciones, haciendo de estas, cada vez menos la respuesta automática programada por los genes y mas la respuesta que nace de nuestra decisión, de nuestra inteligencia de espíritus unidades, sin embargo algunos lo logran mas que otros. Con el paso del tiempo, gracias a la evolución los humanos iremos creando sociedades más justas, más armónicas, donde todos se beneficien de ella y donde los espíritus que nacen encontraran el ambiente propicio para alcanzar estados aun más armónicos. Las sociedades evolucionaran hacia una sola gran familia humana y universal y en ese proceso estaremos ayudándole a la materia también a evolucionar, porque la materia misma son elementos espirituales de un tamaño y atraso extremo, pero que igualmente son susceptibles de evolucionar, porque eventualmente esas partículas recompondrán las unidades de espíritus que un día fueron. Al final de este universo seremos sociedades de seres inteligentes de una enorme evolución espiritual, listos para continuar nuestro proceso de forma puramente espiritual hasta que todos nos reunamos un día en los límites de la dimensión primaria y demos el paso de regreso. Esto nos ayuda a entender algo que no entendía bien cuando leí a Kardec. Según los espíritus que “entrevisto” Kardec los espíritus encarnan, evolucionan y reencarnan en sociedades mas avanzadas de este u otros planetas. Me parecía curioso eso porque en la escuela uno tiene la idea de que es posible lograr esa gran evolución solo con pasar al bien y vivir una vida llena de amor. Y si bien es cierto que pasar al bien y vivir una vida de amor nos ayuda a evolucionar espiritualmente, la realidad que vislumbro ahora es que aun no tenemos una idea real de la dimensión del atraso en que estamos y de lo lejos que esta aun el estado de perfecta armonía que es propio de los espíritus de luz.
Pasaran muchas encarnaciones antes de que logremos acercarnos a ese estado, pero aquí esta lo interesante. Reencarnamos en las sociedades materiales afines al estado espiritual que tenemos en un momento dado. Si en esta encarnación evolucionamos bastante, entonces seguramente seremos compatibles con reencarnar en una sociedad que aun no existe en este planeta, pero que aparecerá en el futuro, más armónica, más justa y más avanzada. O reencarnaremos antes si somos compatibles con una sociedad así de avanzada en otro lugar del universo, pero donde además “cabemos” por empatía espiritual, es decir, que somos igualmente afines a esos elementos de otro lugar del universo. Lo interesante de todo es que si logramos tanto adelanto espiritual ¿Porque aun seguir reencarnando? Para mi la respuesta es clara. La encarnación es una consecuencia natural de la equivocación y la creación de la materia.
Encarnamos en respuesta a la formación de la materia, de cuerpos donde encarnar. La formación de esos cuerpos crean las condiciones para la encarnación de un elemento afín. Si es un cuerpo que pertenece a una sociedad atrasada pues atraerá y encarnara a un espíritu atrasado, si es una sociedad mas evolucionada pues atraerá y encarnara a un espíritu más evolucionado, hasta que tal estado evolutivo espiritual ya no tenga parangón en la dimensión material, ya no exista en la dimensión material una sociedad humana capaz de crear las condiciones para la llegada de un ser espiritual tan adelantado, entonces saldremos del circulo de las encarnaciones y reencarnaciones. Seguiremos nuestra evolución netamente espiritual a la espera de todos los demás espíritus y trabajando al lado del bien para que ese día llegue mas temprano que tarde. Fraternalmente
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